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    Cómo cuidar el bienestar de sus hijos para evitar problemas a futuro

    Guía para padres de preadolescentes

    Esta guía busca ayudar a los padres de preadolescentes (entre los 7 y 12 años de edad) a tomar medidas que contribuyan a proteger la salud y el bienestar de sus hijos ahora y en el futuro.

    Como padre, su capacidad para comprender y poner atención a la salud mental, el comportamiento y cómo sus preadolescentes interactúan con su entorno puede tener un gran efecto positivo. La manera en que usted actúe puede afectar la forma en que sus preadolescentes maduran hacia la adolescencia y enfrentan retos como el estrés escolar y la tensión que causan tanto las redes sociales como su relación con compañeros. Además, usted puede ayudarles a lidiar de mejor manera con las dificultades familiares y el posible consumo de sustancias.

    La pandemia del COVID-19 provocó mucho estrés debido a las interrupciones que provocó de las horas normales de trabajo y las rutinas de la escuela y el hogar. También causó mayor aislamiento social, dificultades financieras, trauma y ansiedad debido a la posible enfermedad o a la pérdida de personas cercanas. Por ello, ahora es más importante que nunca que los padres desarrollen técnicas y estrategias útiles para mantener a sus hijos seguros, sanos y fuertes.

    Factores de riesgo y factores de protección

    Algunos niños pasan por la adolescencia sin grandes dificultades, mientras que otros enfrentan problemas de muchos tipos. Puede parecer que estos problemas surgen de manera sorpresiva en la vida de nuestros hijos. Sin embargo, con frecuencia pueden atribuirse a las experiencias de su primera infancia y su infancia media, así como a vulnerabilidades biológicas.

    Los factores de riesgo son características o circunstancias en la vida de un menor que aumentan la probabilidad de que experimente complicaciones en el futuro. Estas complicaciones incluyen problemas de salud mental o uso de sustancias. Por otra parte, los factores de protección son características o circunstancias que pueden aminorar los resultados negativos.

    La buena noticia es que los padres pueden hacer mucho para fortalecer los factores de protección y reducir o contrarrestar los factores de riesgo en la vida de sus menores. Esta guía le explica cómo hacerlo y le ofrece enlaces a recursos que pueden ayudarle.

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    Pensar que hay factores de riesgo tiene sentido, porque es similar a los factores de riesgo de padecimientos como el cáncer o la diabetes. Es importante conocer qué factores de riesgo podrían aplicarse a mi hijo.

    Padre de preadolescente

    Problemas de salud mental

    Investigaciones extensas de la División de investigación del consorcio de salud Kaiser Permanente, así como de otras reconocidas instituciones, indican que tomar medidas tempranas es crucial. Si problemas de salud mental como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), la ansiedad, el estrés postraumático o la depresión son identificados y tratados de manera temprana –en la preadolescencia o antes– es mucho menos probable que estén asociados con trastornos por consumo de sustancias y otros problemas cuando un menor entra a la adolescencia y a sus años de juventud.

    A menudo es difícil saber qué es un problema de salud mental y qué es el comportamiento normal de un adolescente. Los problemas de salud mental, en general, son patrones de comportamientos preocupantes que persisten durante un largo periodo. Eso debería ser motivo de atención y debe ser consultado con el pediatra del menor o con un especialista en salud mental.

    Además, cuando los padres no tratan sus propios problemas de salud mental ponen a sus hijos en mayor riesgo de desarrollar trastornos por consumo de sustancias y problemas de salud mental.

    Por último, haga todo lo posible por fomentar el ejercicio, una sana nutrición y horas de sueño regulares y adecuadas. Eso afecta de manera directa la salud física y mental de su hija o hijo.

    La División de Investigación de Kaiser Permanente indica que los niños que tuvieron un trauma o una diagnosis relacionada con el estrés antes de los 12 años de edad tenían un 23% más de probabilidades que otros niños de desarrollar un trastorno por consumo de sustancias en su adolescencia. Los menores que tuvieron un diagnóstico de autolesión antes de los 12 años tenían casi 5 veces más probabilidades de desarrollar un trastorno por consumo de sustancias.

    Recursos de salud mental

    Si cree que su hija o hijo puede tener problemas de salud mental, puede obtener más información en español en Child Mind Institute. Este sitio cuenta con guías que ofrecen información sobre trastornos de salud mental específicos.

    Ayudar a los niños a crecer fuertes y a desarrollar resiliencia es clave para sobrellevar problemas emocionales y de comportamiento. La resiliencia es la capacidad de afrontar el estrés y los retos cotidianos y de interactuar de manera saludable con los compañeros. En Partnership hemos creado recursos para ayudar a los padres a fomentar la resiliencia.

    Para aprender más sobre los problemas de salud mental que usted pueda estar enfrentando, puede consultar los recursos en español que ofrece la Alianza Nacional sobre las Enfermedades Mentales (NAMI, por sus siglas en inglés). NAMI cuenta con mucha información, además de que tiene una Línea de ayuda que ofrece servicios en español: 1-800-950-NAMI (6264). Para encontrar un proveedor de atención de salud mental consulte con su médico de atención primaria o visite el sitio web en español del Instituto Nacional de Salud Mental.

    Problemas de comportamiento

    Los problemas de conducta de un menor a menudo pueden tratarse con una educación adecuada en que se canalicen los comportamientos impulsivos hacia una dirección saludable. También se pueden tratar ayudándole a desarrollar resiliencia y habilidades sociales. Si no se tratan, los problemas de conducta pueden llevar a comportamientos problemáticos en la adolescencia.

    Búsqueda de sensaciones intensas. Intente encontrar formas de que una niña o niño “temerario” corra riesgos saludables que no sean peligrosos. Busque actividades físicas, mentales o sociales que le ofrezcan la emoción de superar miedos o de retarse a sí mismo.

    Impulsividad. Ayude a canalizar la impulsividad de su hija o hijo en juegos y deportes, o estableciendo metas específicas. Trate de que desarrolle habilidades y ofrezca incentivos a fin de que controle sus impulsos y sea capaz de posponer las gratificaciones.

    Conexión en la escuela. Evite forzar a su hija o hija o que se involucre en la escuela. En lugar de eso, trate de encontrar formas de motivar a sus hijos a participar y fijarse metas.

    Al igual que con los trastornos de salud mental, puede ser difícil distinguir entre problemas de conducta y el desarrollo normal de un preadolescente.

    Como se ha dicho, los padres deben estar alerta ante la gravedad y la duración de las conductas problemáticas. En el caso de los problemas de comportamiento, esto incluye una incapacidad continua de controlarse a sí mismos o de llevarse bien con sus compañeros. También puede incluir una persistente falta de compromiso con la escuela. Estas conductas deben ser motivo de atención y usted debe considerar obtener ayuda profesional.

    Recursos para manejar el comportamiento

    La búsqueda de sensaciones y la impulsividad se pueden tratar canalizando la energía de los menores hacia actividades saludables y productivas. Estos recursos ofrecen ideas y sugerencias sobre cómo se puede fomentar la toma de riesgos saludables.

    La conexión escolar o el compromiso de los menores con las tareas y sus maestros son elementos importantes que deben desarrollarse en la infancia. Esto ayuda a que los niños puedan lograr una vida exitosa en el futuro no solo en cuestión académica sino psicológica y socialmente. Este artículo puede ayudarle.

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    Me preocupan las redes sociales. Los niños no necesariamente se piensan en lo que publican en internet, y mi hija fue acosada por una foto que publicó.

    Madre de una niña

    Cuestiones sobre el ambiente o el entorno

    Hoy en día, para muchos preadolescentes la presión social o de los compañeros incluye también las redes sociales. Plataformas como Instagram o TikTok pueden ser divertidas y empoderar a las personas, además de que pueden crear comunidades. Sin embargo, también pueden ser peligrosas e intimidar a quienes las utilizan. Las redes sociales se han convertido en otro espacio que requiere atención y supervisión de parte de los padres.

    El estrés puede también provenir de otras áreas del entorno de los niños, incluyendo la dinámica en el hogar y las relaciones familiares.

    A medida que sus hijos entran en la preadolescencia y pasan un poco más de tiempo fuera de casa, es importante estar pendientes de sus actividades. Sepa dónde están cuando acaban las clases de la escuela y quiénes son sus amigos. También es importante establecer y hacer cumplir reglas básicas. Estudios indican que los niños y adolescentes cuyos padres saben cuáles son sus actividades y conocen a sus amigos tienen muchas menos probabilidades de involucrarse en conductas de riesgo.

    Algunas de las mismas estrategias utilizadas para desarrollar resiliencia y capacidad para enfrentar estrés por motivos escolares, sociales o por traumas infantiles, pueden ser útiles para que los preadolescentes sobrelleven de manera efectiva las presiones. Y también pueden servir para que afronten de mejor manera el acoso y la mezquindad de las redes sociales.

    En casa, es muy importante mantener una comunicación abierta con su preadolescente y comunicarles de manera clara cuáles son las expectativas que usted tiene sobre su comportamiento.

    También es importante que usted sirva como un modelo y que evite las conductas que no son saludables, incluyendo el uso irresponsable del alcohol u otras sustancias legales. Cuando los padres beben, fuman o consumen otras sustancias para lidiar con su estrés, enseñan a sus hijos que esas estrategias son aceptables. Su hija o hijo puede lidiar de esa misma manera con sus presiones.

    Por último, guardar en un lugar seguro del hogar el tabaco, el alcohol, la marihuana y los medicamentos de venta con receta es esencial para prevenir que los menores “experimenten” y para mantenerlos protegidos.

    Rrecursos para controlar el entorno de su hija o hijo

    Existen estrategias efectivas que los padres pueden utilizar para controlar el uso de la tecnología y las redes sociales de sus hijos. Aprenda más en este sitio web.

    En estos artículos podrá también encontrar algunas recomendaciones útiles sobre el control que pueden ejercer los padres y sobre el establecimiento de límites.

    La buena comunicación entre padres e hijos requiere práctica y esfuerzo, especialmente a medida que los menores crecen. Aquí ofrecemos algunas lecciones breves en video que pueden ayudarle a desarrollar habilidades de comunicación.

    Ser como padre un ejemplo de comportamientos saludables, incluyendo maneras de sobrellevar el estrés, es importante. Aprenda más sobre el tema en este artículo.

    Mantenga en un lugar seguro el tabaco, el alcohol y los medicamentos, principalmente los que requieren de receta médica. Aprenda más aquí.

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    Los padres deben mantener los ojos bien abiertos desde que sus hijos son pequeños. Es necesario tener conversaciones frecuentes con el pediatra.

    Padre de niños pequeños

    Cómo puede ayudarle su médico

    El pediatra de su hija o hijo puede ser de ayuda para tratar muchos de estos problemas. También pueden referirlo con médicos especialistas en problemas de salud mental y de conducta. Como médico de confianza, ellos también pueden reforzar mensajes importantes sobre reducción de riesgos para su hija o hijo.

    Trate de abordar con su pediatra cualquier inquietud que tenga sobre la salud física o mental de su hija o hijo, o sobre las conductas que le preocupen.

    Algunas preguntas para el médico que pueden ser útiles:

    • A mi hija/hijo le resulta muy difícil interactuar con otros niños y hacer amigos. ¿Es normal a su edad? ¿Cómo puedo ayudarle?
    • Mi hija/hijo siempre parece estar deprimido o estresado. Cuando le pregunto qué le sucede, dice que no es nada, aunque claramente no está contento. ¿Debería consultar a un especialista en salud mental?
    • A mi hija/hijo no le interesa nada de la escuela. No puedo lograr que se concentre en su tarea y creo que pasa todas las clases simplemente sentado sin poner atención. ¿Cómo puedo hacer que esto cambie?
    • Mi hija/hijo nos ha visto bebiendo en la familia y ha comenzado a preguntar cuándo puede beber también. ¿Qué debo responderle?
    • Acaban de legalizar la marihuana en el estado donde vivimos y mi hija/hijo ha estado preguntando si eso significa que está bien que los adolescentes la usen. ¿Qué le digo?
    • ¿Puede hablar con mi hija/hijo sobre el efecto que tiene el alcohol, las drogas, el tabaco o el vapeo en su salud y bienestar, para que eviten estas sustancias?
    • ¿Cómo podemos desarrollar resiliencia como familia a fin de sobrellevar las tensiones cotidianas e inevitables?
    • ¿Mi historial sobre salud mental o uso de sustancias puede afectar a mi hija/hijo? ¿Qué puedo hacer ahora para ayudar a mi hija/hijo a evitar problemas en el futuro?
    • Me ha dicho que mi historia familiar de adicción es un factor de riesgo para que mi hija/hijo desarrolle un trastorno por consumo de sustancias. ¿Quiere decir que ellos también van a tener estos problemas?

    Recursos adicionales de protección

    Partnership to End Addiction cuenta con múltiples recursos y servicios para ofrecerle ayuda personalizada si le preocupa el consumo de sustancias de su preadolescente. Obtenga más información aquí.

    Consulte nuestra gama completa de recursos y servicios sobre prevención y acción temprana.

    En particular, puede serle útil nuestra herramienta para determinar cuáles son los factores de riesgo de su hija o hija, con una serie de preguntas que le toma 7 minutos completar.