Los padres son la mayor influencia en la vida de un adolescente. A pesar de que puede sentir que su hijo se está alejando, listo para una mayor independencia, todavía quieren que usted participe en el fondo. Una relación fuerte con su hijo, especialmente durante la adolescencia, puede ayudar a reducir las posibilidades de que su hijo participe en un comportamiento poco saludable. Una relación sólida basada en la comunicación, el respeto y la confianza con su hijo ayuda a sentar las bases para prevenir el consumo de nicotina, alcohol y drogas.

    Mantente involucrado

    Mantenerse involucrado y prestar atención a las actividades de sus hijos adolescentes, tanto en línea como fuera de línea, puede ser otra forma de demostrar que le importa y puede ayudar a construir una relación más fuerte. Comunica con ellos la razón por la que estás interesado en sus acciones y paradero. La comunicación abierta puede ayudar a hacer una conexión más fuerte. Es importante enfatizar que no es para ser molesto o intrusivo en su lugar porque usted está interesado y se preocupa por ellos.

    Los padres a menudo se encuentran entre la espada y la otra cuando se crían adolescentes. Es un equilibrio delicado que respeta la creciente independencia de su hijo mientras todavía necesita establecer reglas y límites. Encontrar el equilibrio adecuado requiereuna vacunación Cefectiva, hacer ajustes constantesy mantenerse en contacto con lo que está sucediendo en su vida.

    Algunos consejos para hacer que el control de las pestañas sea una parte perfecta de la rutina:

    Comparta un poco de tiempo en persona de calidad, sin la distracción de los dispositivos electrónicos, siempre que pueda: durante las comidas, un paseo, mientras está en el automóvil o simplemente paseando juntos en casa.

    • Haga preguntas específicas sobre su día, pero muestre interés y curiosidad, en lugar de hacerlo sentir como un interrogatorio: “¿Con quién almorzaría hoy?”, “¿Cómo fue la práctica de fútbol?”, “¿Qué está planeado para el ensayo de juego esta noche?”
    • Cuando los amigos han terminado, ir a conocerlos o saludarlos, y registrarse periódicamente.
    • Hable con los padres de los amigos de su hijo. Si aún no los conoces, preséntase la próxima vez que haya una oportunidad. Puede comunicarse por correo electrónico, por mensajes de texto o llamar para saludarlos.
    • Pregúntele a los maestros, entrenadores y otros adultos que cuidan en la vida de su hijo cómo les va en la escuela o con las actividades extracurriculares.
    • Conéctese con la escuela como voluntario o en otras actividades patrocinadas por la escuela.
    • Cheque las actividades en línea y del teléfono, especialmente las redes sociales, incluyendo tener contraseñas y aplicaciones de escaneo de vez en cuando.

    Su hijo adolescente puede retroceder, pero eso no es razón para dar marcha atrás. Ayúdalos a entender que estás involucrado porque amas y quieres lo mejor para ellos, no por falta de confianza.

    Encuentre oportunidades para una conversación real

    Tenga en cuenta que cuando se trata de consumo de sustancias/ drogas, los adolescentes dicen que sus padres son la influencia más importante. Es por eso que es importante hablar y escuchar a su hijo adolescente. Por lo tanto, trate de tener conversaciones con ellos. Tanto como discutir los efectos dañinos de la nicotina, el alcohol y las drogas. Dígale claramente a su hijo adolescente que no quiere que usen sustancias. Hable sobre los efectos a corto y largo plazo que las drogas y el alcohol pueden tener en su salud, seguridad y capacidad para tomar buenas decisiones. Explícale a su hijo que experimentar con drogas o alcohol durante este tiempo es riesgoso para su cerebro, que todavía se está desarrollando y creciendo.

    • Piensa en un momento para hablar. Después de la cena, antes de acostarse, antes de la escuela o en el camino hacia o desde la escuela y las actividades extracurriculares pueden funcionar bien.
    • Dar un paseo, ir a dar un paseo juntos, o planificar la actividad que disfrutan haciendo. Con menos contacto visual, su hijo adolescente no se sentirá como si estuviera bajo un microscopio.
    La mejor manera de saber qué le pasa a su hijo es, bueno, saber qué le pasa. Los sermones no servirán de nada. Lo hará una conversación recíproca. Pero eso no siempre es tan fácil con los adolescentes, ¿verdad?…

    Aborda tus charlas con apertura

    • Mantenga la mente abierta. Si desea tener una conversación productiva con su hijo adolescente, trate de mantener una mente abierta y mantener la curiosidad y la calma. De esa manera, es más probable que su hijo esté abierto a lo que usted tiene que decir.
    • Haga preguntas abiertas. Para una conversación más atractiva, querrá obtener algo más que una respuesta de “sí” o “no” de su hijo. Por ejemplo:
      • “¿Cuéntame sobre tus planes de pasar el rato con tus amigos?
      • ¿Por qué decidiste hacer eso?
      • ¿Cómo te hace sentir eso?
    • Utilice la escucha activa. Hágale saber a su hijo adolescente que se entienden reflejando lo que escucha, ya sea palabra por palabra o simplemente la idea general. Funciona así: Escuchas sin interrumpir (pase lo que pase), luego resumes lo que has escuchado para permitirles confirmar. Prueba estas frases:
      • “Parece que te estás sintiendo…”
      • “Te oigo decir que te sientes…”
      • “¿Tengo razón en que te sientes…”
    • Utilice las declaraciones “yo” para mantener la conversación que fluye. Las declaraciones de “yo” le permiten expresarse sin que su adolescente se sienta juzgado, culpado o atacado. Usted describe el comportamiento, cómo se siente al respecto y cómo le afecta. Luego explicas lo que necesitas. Así:
      • “Cuando no llegas a casa a tiempo, me preocupa que haya pasado algo terrible. Lo que necesito es que me llames tan pronto como sepas que vas a llegar tarde para que sepa que estás bien”.
      • “Siento que no puedes escuchar lo que tengo que decir cuando estás tan enojado. Entonces me frustro. Necesito hablar de esto más tarde cuando ambos podamos escuchar”.
      • “Porque te amo y quiero mantenerte a salvo, me preocupa que vayas al concierto. Necesito saber que obedecerás nuestras reglas sobre no beber ni usar drogas”.
    • Las declaraciones “yo” le permiten usar la persuasión (no el control o la culpa) para causar un cambio en su comportamiento. También le permite ayudar a decidir qué sucede a continuación, otra clave para la vinculación.

    Ofrecer empatía y apoyo

    Hágale saber a su hijo que usted entiende. La adolescencia puede ser difícil. Reconozca que todos luchan a veces, pero las drogas y el alcohol no son una forma útil o saludable de hacer frente a los problemas. Hágale saber a su hijo que puede confiar en usted.

    Recuérdale a su hijo que usted está ahí para apoyarle y orientarlo, y que es importante para usted que esté sano, feliz y tome decisiones seguras.