Como padre, usted es la mayor influencia en la vida de su hijo y mantener conversaciones abiertas y sinceras es una de las formas más poderosas de conectar con sus hijos y ayudarles a convertirse en adultos sanos. Cuando se abordan algunos temas más difíciles -como la nicotina, el alcohol o las drogas- no se trata de tener una “charla sobre drogas” de una sola vez, sino de abordar el tema a través de conversaciones más frecuentes y orgánicas que evolucionan a medida que su hijo crece. Algunas cosas que hay que tener en cuenta:

    • Mantenga las líneas de comunicación abiertas y asegúrate de que procedes desde un lugar de amor y compasión, incluso cuando tengas conversaciones difíciles.
    • Equilibre las consecuencias con un estímulo positivo.
    • Los puntos de contacto frecuentes y los momentos de enseñanza surgen todo el tiempo: aproveche estas oportunidades naturales para hablar del consumo de sustancias.

    Preescolar (2-4 años)

    Los años de preescolar sirven para sentar las bases de unos hábitos saludables. A continuación, se presentan algunos escenarios apropiados para la edad de su hijo para ayudarle a comprender los riesgos relacionados con el consumo de sustancias.

    Situación:
    Tomar tu vitamina diaria, o darle a su hijo su vitamina diaria.

    Lo que se puede decir:
    Las vitaminas ayudan a tu cuerpo a crecer. Tienes que tomarlas todos los días para crecer grande y fuerte, pero sólo debes tomar lo que yo te dé. Las vitaminas de otros o demasiadas vitaminas pueden hacerte daño y enfermarte.

    Situación:
    Tus hijos se sienten curiosos sobre los frascos de medicamentos que ven en tu casa.

    Lo que puedes decir:
    Sólo debes tomar medicamentos cuando estés enfermo, y sólo si te los dan tus padres o tu médico. Tomar medicamentos por tu cuenta, tomar el medicamento equivocado o tomar medicamentos que no son especialmente para ti podría ser peligroso.

    Situación:
    Su hijo ve a un adulto fumando o vaporizando y, como usted ya le ha hablado de los peligros del tabaco, está confundido.

    Lo que se puede decir:
    Los adultos toman sus propias decisiones y a veces esas decisiones no son las mejores ni las más saludables para sus cuerpos. Cuando alguien empieza a fumar, su cuerpo siente que debe tener cigarrillos y eso hace más difícil que deje de hacerlo. Por eso es tan importante no intentar nunca fumar ni vaporizar.

    Consejos de prevención para niños en edad preescolar:

    • Explique la importancia de cuidar bien nuestro cuerpo: comer bien, hacer ejercicio y dormir bien. Habla de lo bien que se siente uno cuando se cuida: cómo puede correr, saltar, jugar e incluso ir a trabajar durante muchas horas.
    • Celebre la capacidad de decisión de su hijo. Siempre que sea posible, deje que su hijo elija qué ropa ponerse para reforzar su capacidad de decisión.
    • Ayude a su hijo a evitar las sustancias peligrosas que existen en su mundo inmediato. Señale las sustancias químicas nocivas que se encuentran habitualmente en los hogares, como la lejía, los limpiadores de cocina y los abrillantadores de muebles.
    • Mantenga todas las sustancias fuera de la vista y del alcance de los niños.

    Primaria temprana (5-8 años)

    Los niños más pequeños de la escuela primaria siguen deseando pasar tiempo y conectarse con la familia y la mayoría están deseosos de complacer, pero también están empezando a explorar su individualidad. A partir de los consejos mencionados, he aquí algunos escenarios apropiados para la edad de su hijo para ayudarle a entender cómo mantenerse sano y evitar los riesgos relacionados con el consumo de sustancias.

    Escenario:
    Su hijo ha expresado su curiosidad por las píldoras que ve que usted toma todos los días, y por los otros frascos del armario.

    Lo que puedes decir:
    El hecho de que esté en el botiquín de la familia no significa que sea seguro que lo tomes. Aunque tus amigos digan que está bien, puedes decir: “No, mis padres no me dejan tomar algo que no tiene mi nombre en el frasco y que mis padres no me han dado”.

    Escenario:
    Su hijo elige un conjunto para el colegio que no combina y que sin duda llamará la atención.

    Qué puede decir:
    “Me encanta cómo expresas tu estilo individual y tu personalidad en tus conjuntos”. Siempre que sea posible, deje que su hijo elija qué ponerse, aunque la ropa no combine del todo. Estás reforzando la capacidad de tu hijo para tomar decisiones por sí mismo.

    Consejos de prevención para los primeros años de la escuela primaria:

    • Hable con sus hijos sobre los mensajes relacionados con las sustancias que ven en la televisión o en las películas o que escuchan en la escuela. Pregunte a sus hijos cómo se sienten con respecto a las cosas que han visto u oído: aprenderá mucho sobre lo que están pensando.
    • Mantén tus conversaciones sobre las sustancias centradas en el presente: las consecuencias a largo plazo son demasiado lejanas para que tengan sentido para la mayoría de los niños de esta edad.
    • Habla de las diferencias entre los usos medicinales y los usos ilegales de las drogas, y de cómo tomar medicamentos recetados de forma incorrecta puede ser muy peligroso.
    • Establezca reglas y expectativas claras. Si fuma cigarrillos, utiliza productos de vaporización o bebe alcohol, sea consciente del mensaje que está enviando a sus hijos. Intente no transmitir que hace falta una bebida o una pastilla para relajarse, aliviar el estrés o divertirse. Tenga claro que el alcohol y otras sustancias son especialmente peligrosas para los niños, cuyos cerebros y cuerpos aún se están desarrollando.
    • Trabajen juntos en la resolución de problemas: Ayúdales a encontrar soluciones duraderas a los problemas con los deberes, a una pelea con un amigo o a lidiar con un matón. Asegúrate de señalar que las soluciones rápidas no son soluciones a largo plazo. Aunque las decisiones que acaben tomando no sean exactamente las que usted tenía en mente, existe la oportunidad de fomentar la confianza y la capacidad de recuperación (suponiendo que las decisiones no sean peligrosas).
    • Conoce a los amigos de tu hijo y a sus padres. Asegúrate de que dan a sus hijos el mismo tipo de mensajes que tú les das a los tuyos. Si esos mensajes son diferentes o incoherentes con los suyos, hable con sus hijos de cómo personas diferentes toman decisiones diferentes. Explica por qué crees que las elecciones de tu familia son las mejores para ti y tus hijos.

    Preadolescente (9-12 años)

    Los preadolescentes que intentan descubrir su lugar en el mundo tienden a dar mucho poder a las opiniones de sus amigos. Al mismo tiempo, también empiezan a cuestionar las opiniones y normas de sus padres. Este cambio es natural, saludable y forma parte de un proceso normal de maduración y desarrollo de la identidad. A continuación, se presentan algunos escenarios apropiados para la edad de tu hijo preadolescente para que comprenda cómo mantenerse sano y evitar los riesgos relacionados con el consumo de sustancias.

    Situación:
    Su hijo acaba de empezar la escuela secundaria y usted sabe que es más probable que ahora esté expuesto a sustancias en la escuela o en entornos sociales.

    Lo que puedes decir:
    Sé que hemos hablado de esto cuando eras más pequeño, pero ahora estás en la edad en la que puedes ver o escuchar a otros niños que se están vapuleando, fumando, bebiendo o consumiendo drogas. Quiero que recuerdes que nuestra familia no permite el consumo de ninguna sustancia porque es malo para tu salud y tu cerebro. Estoy aquí para ti y lo mejor que puedes hacer es hablar conmigo si estás confundido o preocupado.

    Escenario:
    Usted se entera por otros padres de que en el colegio de su hijo hay niños que venden medicamentos con receta. Su hijo no lo ha mencionado, pero usted quiere hablar con él al respecto.

    Lo que puedes decir:
    “He oído que algunos chicos de tu colegio están vendiendo pastillas, medicamentos recetados que ellos o alguien de su familia toma. ¿Has oído hablar de niños que hacen esto?”. Practica la representación de algunas respuestas prácticas que puedan dar si un amigo les ofrece medicamentos. Hazles saber que siempre pueden utilizarte como excusa para salir de una mala situación. Puedes decir: “Si alguna vez te ofrecen medicamentos recetados, puedes decirles: ‘mis padres me matarían si hiciera eso’ o ‘mis padres siempre pueden saber si estoy mintiendo u ocultando algo'”.

    Escenario:
    El famoso favorito de su hijo se ve envuelto en un escándalo de drogas y su hijo lo lee en Internet.

    Lo que se puede decir:
    Estar en el punto de mira de la opinión pública ejerce mucha presión sobre la gente, y algunos pueden recurrir al consumo de drogas porque creen que les aliviará ese estrés. Pero cuando una persona consume drogas y alcohol -especialmente una persona joven que aún está creciendo- cambia el funcionamiento de su cerebro y toma malas decisiones. La mayoría de las personas que consumen drogas y alcohol necesitan mucha ayuda para mejorar. Espero que el famoso tenga un buen médico y amigos y familiares que le ayuden a superar esto.

    Consejos de prevención para preadolescentes:

    • Asegúrese de que su hijo conoce las normas y de que aplicará las consecuencias si las incumple. Los niños son menos propensos a consumir nicotina, alcohol y otras sustancias si sus padres han establecido un patrón de reglas y consecuencias claras.
    • Los sentimientos de inseguridad, duda y presión pueden aparecer durante la pubertad. Compensa esos sentimientos con muchos comentarios positivos sobre la individualidad y los puntos fuertes de tu hijo. Céntrese en su esfuerzo, su creatividad y su amabilidad, más que en resultados concretos como las buenas notas o ganar un partido.
    • Conozca a los amigos de su hijo y a los padres de sus amigos. Llame por teléfono o visítelos de vez en cuando para asegurarse de que están de acuerdo con la supervisión y la prohibición del consumo de sustancias, sobre todo cuando su casa vaya a ser utilizada para una fiesta o una pijamada.
    • Ayude a los niños a separar la realidad de la fantasía. Vea programas o películas con ellos y haga muchas preguntas para reforzar la distinción entre ambas. No olvide incluir la publicidad en sus conversaciones, ya que esos mensajes son especialmente poderosos.

    Adolescente (13-18 años)

    Sabemos que los adolescentes son increíblemente inteligentes en lo que respecta a sus conocimientos sobre el consumo de sustancias, y necesitan información y mensajes basados en la vida real. Este es un momento crucial para que los padres ayuden a sus hijos a tomar decisiones positivas sobre las sustancias. A continuación, se presentan algunos escenarios para ayudar a su hijo a entender cómo mantenerse sano y navegar por los riesgos relacionados con el uso de sustancias.

    Escenario:
    Está con su hijo y ambos se dan cuenta de que algunos niños están fumando.

    Qué puedes decir:
    “Me preocupa mucho ver a esos niños fumando. Sé que cada vez es más común entre los niños de tu edad, pero eso no significa que sea seguro. ¿Qué opinas sobre el consumo de tabaco? ¿Alguno de tus amigos lo hace?”. Aunque el vapeo puede ser una actividad popular para algunos adolescentes, no se considera seguro, especialmente para los adolescentes y los adultos jóvenes cuyos cerebros aún se están desarrollando. Establezca unas expectativas claras y explique por qué no quiere que su hijo fume (por ejemplo, la preocupación por las toxinas, una amplia gama de consecuencias para la salud, la adicción a la nicotina).

    Escenario:
    Su hijo adolescente va a empezar el instituto y quiere recordarle que no tiene que ceder a la presión de sus compañeros para fumar, beber o consumir sustancias.

    Lo que puede decir:
    “El instituto será una etapa divertida de tu vida, y queremos que te diviertas con tus amigos, pero también sabemos que puedes experimentar la presión de beber alcohol, vapear o consumir marihuana u otras sustancias. Mucha gente cree que esto es una parte normal de la adolescencia. No es así. En realidad, la mayoría de los adolescentes no hacen esas cosas.
    Tendrás que tomar muchas decisiones por ti mismo y puede que incluso cometas algunos errores. Sólo tienes que saber que puedes hablar con nosotros sobre cualquier cosa, en cualquier momento, incluso si cometes un error o te sientes atrapado en una situación y necesitas nuestra ayuda. No nos asustaremos y, juntos, encontraremos la manera de ayudarte”.

    Escenario:
    Su hijo adolescente ha empezado a salir con chicos que no conoce y ha dejado a sus antiguos amigos.

    Qué puedes decir:
    “Me he dado cuenta de que te juntas con un grupo diferente al que tenías en el pasado. ¿Pasa algo con tus amigos de siempre? ¿Hay algún problema con ellos, o simplemente te estás diversificando y conociendo a algunos chicos nuevos? Háblame de tus nuevos amigos. ¿Quieres invitarlos a nuestra casa algún día? Me gustaría mucho conocerlos”.

    Escenario:
    Su hijo llega a casa con olor a alcohol o a humo de cigarrillo.

    Lo que puedes decir:
    Tu respuesta debe ser comedida, tranquila y seria, sin gritos ni emociones. Tu hijo debe darse cuenta de que no se trata de un pequeño momento de frustración, como cuando no realiza una tarea o no hace lo que le has pedido; se trata de un momento muy serio. Puedes decir: “Me molesta mucho que fumes/bebas. Te quiero y me preocupo por ti y quiero entender por qué has decidido hacerlo. Tu salud y tu bienestar son lo más importante, y necesito que seas sincero. Así que, para empezar, cuéntame lo que ha pasado esta noche y por qué tú o tus amigos habéis bebido”.

    Consejos de prevención para adolescentes:

    • Asegúrese de que su hijo adolescente conoce las normas y las consecuencias de su incumplimiento y, lo que es más importante, de que realmente las hará cumplir. Los niños son menos propensos a consumir nicotina, alcohol y otras sustancias si sus padres han establecido un patrón de reglas claras y consecuencias por romper esas reglas. Esas consecuencias deben ser razonables, aplicables y de corta duración. Si no hay un final a la vista, los adolescentes sentirán que no hay salida y que no hay ninguna razón real para seguir absteniéndose de realizar el comportamiento no deseado.
    • Deje claro que desapruebas todo tipo de consumo de alcohol, vapeo, nicotina y drogas, y busca oportunidades para hablar de tus sentimientos sobre el consumo de sustancias de forma productiva: cartas del colegio, reacción a los anuncios o ver el consumo de sustancias en la televisión y en las películas. Prepárese para escuchar en lugar de dar un sermón. Intenta utilizar preguntas abiertas para iniciar la conversación.
    • Cuéntele a tu hijo todas las cosas que te parecen maravillosas de él. Necesitan oír muchos comentarios positivos sobre sus vidas, sobre quiénes son como personas y sobre todas las cosas maravillosas que les esperan si están sanos y salvos.
    • Muestre interés por los altibajos diarios de tu hijo y háblales de ellos. Se ganará su confianza, aprenderá a hablar con ellos y no les cogerá por sorpresa cuando expreses un punto de vista fuerte sobre las sustancias.

    Adulto joven (19-25 años)

    Mientras prepare a su hijo adulto joven para la vida después de la escuela secundaria, puede ayudar a guiarlo hacia una experiencia saludable, al mismo tiempo que apoya su independencia. Los siguientes son algunos escenarios para ayudar a compartir la orientación con su hijo adulto joven.

    Situación:
    Su hijo adulto se muda a su propio apartamento o a una residencia universitaria.

    Lo que puedes decir:
    “Sé que te vas a empezar tu propia vida, y respeto que eres lo suficientemente mayor para tomar tus propias decisiones, pero si alguna vez quieres otra perspectiva, por favor, sabe que siempre estoy aquí para ti”.

    Situación:
    Después de ver juntos una película en la que se muestra el consumo de drogas, quieres calibrar la opinión de tu hijo adulto sobre el consumo de sustancias.

    Lo que puede decir:
    “Sé que puedes pensar que estoy siendo sobreprotectora o entrometida, pero esa película me perturbó mucho y tengo curiosidad por saber lo que piensas: ¿Hay mucho consumo de drogas en tu escuela? ¿Tienes amigos que se drogan? ¿Cómo te sientes al respecto?”

    Consejos para jóvenes adultos:

    • Mantenga una línea de comunicación abierta con su hijo cuando salga de casa.
    • Su hijo necesita saber que, si surge algún problema o situación difícil, puede acudir a usted en busca de ayuda. Sea un recurso en casa para su hijo adulto joven.
    • Manténgase alerta ante posibles problemas de salud mental. Existe una fuerte relación entre los problemas de salud mental y física (incluidos el estrés y la ansiedad) y el consumo de sustancias. Asegúrese de conocer los recursos de salud mental del campus que están a disposición de su hijo, y asegúrese de que ellos también lo sepan.
    • Si bien las drogas más populares en los campus universitarios son el alcohol, el vapeo y la marihuana, el uso no médico de estimulantes, analgésicos y tranquilizantes recetados también es común y puede ser muy peligroso. Aunque los medicamentos recetados pueden ser beneficiosos cuando los prescribe un médico, su uso indebido (por ejemplo, usar las pastillas de otra persona o en cantidades o por razones no prescritas) puede tener graves consecuencias a corto y largo plazo.
    Muchos padres tienen dificultades para establecer límites efectivos. Les preocupa que pueda construir un muro entre ellos y su hijo adolescente. En verdad, establecer límites muestra que le importa. La parte difícil es encontrar un equilibrio entre su necesidad de control y la necesidad de independencia de su hijo adolescente.